Especialistas en reformas en Cerdanyola — Mataró
Cerdanyola creció como barrio residencial durante los años 60 y 70, al norte del casco urbano de Mataró. Sus calles están formadas por bloques de cuatro a cinco plantas con pisos de 55 a 80 metros cuadrados, pensados para familias trabajadoras que llegaban a la ciudad durante el auge industrial. Pisos funcionales que cumplieron su papel, pero que hoy se quedan cortos en comodidad, aislamiento y seguridad eléctrica.
El problema más urgente en Cerdanyola es la instalación eléctrica. Muchos pisos conservan cuadros de fusibles cerámicos, sin magnetotérmicos ni diferencial. El cableado es de aluminio, con secciones insuficientes para soportar un horno, una vitrocerámica, un aire acondicionado y un secador funcionando a la vez. Actualizar toda la instalación eléctrica de un piso de 70 m² en Cerdanyola cuesta entre 4.200 € y 6.300 €, dependiendo de los puntos de luz y enchufes que necesites.
Los baños de Cerdanyola son otro punto habitual de reforma. Están diseñados con la mentalidad de hace medio siglo: bañera, bidé, lavabo y un inodoro apretados en 3 metros cuadrados, sin ventilación mecánica ni natural. El resultado es humedad constante, moho en las juntas de los azulejos y un espacio donde apenas puedes moverte. Cambiar la bañera por un plato de ducha extraplano, eliminar el bidé para ganar amplitud e instalar un extractor que ventile correctamente transforma la experiencia diaria.
En Cerdanyola trabajamos con familias que llevan años viviendo en el barrio y quieren modernizar su piso sin mudarse. Coordinamos las fases de la obra para que las molestias sean mínimas: arrancamos por el baño y la cocina, dejamos los dormitorios para el final y mantenemos siempre al menos un baño operativo durante la reforma. Un solo interlocutor coordina a todo el equipo y limpiamos la obra cada día antes de irnos.